Espero os guste mucho... y ante todo utilizeis esta receta en vuestra vida cotidiana que para algo se toman la molestia de grabrarla y colgarla en youtube.
lunes, 12 de noviembre de 2007
Cocinando.... mis compañeros y amigos de piso.
Espero os guste mucho... y ante todo utilizeis esta receta en vuestra vida cotidiana que para algo se toman la molestia de grabrarla y colgarla en youtube.
jueves, 8 de noviembre de 2007
Viajando al pasado...
Pienso en aquella tarde, lluviosa, más bien tormentosa. Acababa de llegar en un autobús bastante cochambroso, muy incómodo y viejo, hasta me clavaba los hierros del sillón. Conmigo iba sólo una maleta. Unas cuatro horas de viaje hasta llegar a la ciudad.
Estaba sentando en un portal tranquilamente, ensimismado en mis pensamientos, observaba la lluvia caer, esperando a que escampara. En mi bolsillo, el dinero de la matrícula y algo más para tirar adelante. Era el primer día de muchos que pasaría en esta ciudad, mi carrera estaba apunto de comenzar. No sabía lo que el destino me depararía.
El miedo empañaba mis pensamientos. Estaba en una ciudad que no conocía, y sabía que me tendría que buscar un hostal para dormir, y mañana un piso barato que incluiría a unos compañeros desconocidos (algunos de los cuales llegarían a ser mis mejores amigos). Ideas que revoloteaban en mi cabeza, dando vueltas y más vueltas. No había ningún plan: sólo yo ante mi nuevo futuro, o mejor dicho, mi presente. Eran otros tiempos. Eran los principios de los setenta.
Todo fue tan distinto... Ahora, treinta y pocos años después, acompaño a mi hijo en su primer día de universidad. El día me recuerda a aquél, lluvioso o más bien tormentoso, pero aparte de la climatología, nada es igual. La matrícula ya está pagada, y una tarjeta es suficiente para que disponga del dinero que necesite. No lleva sólo una maleta, sino tres ó cuatro; un ordenador con su monitor y sus altavoces, una silla -las de la residencia no le gustaban-, y mil trastos que no sé para qué los querrá. Dicen que ahora así es la juventud.
Va a una residencia que cuesta al mes lo mismo que costaba todo un año para mí. Allí compartirá vivencias con tres o cuatro amigos suyos del colegio. Todos estuvieron de acuerdo en elegir una residencia sin hora de entrada y que fuera mixta, por supuesto. Lo tenían todo pensado.
Lo peor es que sé que este primer año apenas estudiará. Es el año del gran cambio: del instituto a la universidad. Saldrá mucho de fiesta e ira a sólo a veces a la facultad, pero bueno, son cosas que los padres tenemos que aceptar. Cómo han cambiado los tiempos.
Los de mi generación -no todos, los había más afortunados-, no nos podíamos permitir perder un año, porque no había dinero. Nuestros padres, y en muchas ocasiones nuestros hermanos mayores, se habían esforzado mucho, trabajando de sol a sol, para que alguno de la familia pudiera estudiar en la universidad, así que no te podías permitir el lujo de perder el tiempo. Eso no significa que no saliéramos de juerga, todo tiene que quedar claro, pero si al día siguiente nos teníamos que levantar para estudiar, nos levantábamos. Teníamos más sentido de la responsabilidad.
Las bibliotecas eran los únicos lugares donde encontrar información -teníamos que pelearnos por conseguir los libros-, así que las utilizábamos para hacer trabajos, completar apuntes y estudiar las asignaturas. Ahora, sin embargo, me cuentan que los apuntes los cuelgan en el campus virtual, que las bibliotecas están para estudiar y para ligar, y que la mayoría de los libros sólo están cogiendo polvo. Ahora se busca todo por Internet, confiando en unas fuentes de dudosa rigurosidad... Algunas serán mucho mejores y más actualizadas que los libros, pero, ¡cómo cambian las cosas!
Cómo ha cambiado el mundo en escasos treinta años. ¿Quién se imagina su vida sin móvil, sin tarjeta de crédito y sin internet? ¿Podéis imaginaros como será la vida dentro de otros treinta años?sábado, 3 de noviembre de 2007
Primeros problemas problemas con el portatil
Toshiba tiene muchas pamplinitas que al principio sorprenden, lo típico que le enseñas a tus colegas para decir: "mira que gran equipo me he comprado". Pero con el paso del tiempo te das cuenta de que prácticamente no las utilizarás salvo para eso, al menos ése es mi caso.
Bueno, voy a los fallos. Mi ordenador tiene una tarjeta gráfica Ati Radeon Mobile X600 SE, que no siendo una gran tarjeta, tenía un buen rendimiento cuando adquirí el portátil, lo suficiente para poder jugar a juegos con buenos gráficos e incluso algunos juegos que pedían más, con todo al mínimo, eso sí, y con tirones, pero iban.
Eso es más o menos lo que yo le pedía al portátil, pero no estaba contento, y el porqué es bastante fácil. El ordenador se quedaba pillado al jugar (eso sí, sólo al jugar). Normalmente se quedaba una imagen fija y se iban degradando los colores hasta que no se distinguía nada, y entonces tenía que apagar y encender el ordenador, cosa que jode bastante.
Lo primero que pensé: fallo de los drivers, así que busqué los últimos, pero nada, seguían fallando. Era un coñazo pero yo seguía jugando, sobre todo al World of Warcraft, que al menos no perdía lo que había hecho, "sólo" me mataban y perdía algunas monedas de oro.
Había veces que se quedaba pillado dos veces en diez minutos y otras veces podía estar jugando una o dos horas y no se que quedaba colgado en ninguna ocasión.
Al tiempo (yo seguía buscando), ATI sacó un driver que supuestamente arreglaba el fallo de mi tarjeta. Por lo visto el fallo se mostraba al ejecutar Directx, así que yo felizmente me instalo los nuevos drivers, ¡¡mi maldición se acabó!!
¡Ohhh! me dispongo a jugar... "ya no se debe quedar pillado mi ordenador", le digo a mi compañero de piso, vamos a echar una partida a algún juego...
5 minutos más tarde...
¡Mierda! Se me quedó pillao el ordenador de nuevo, pero esta vez un pantallazo negro, aunque sorprendentemente el juego vuelve donde estaba, unos 30 segundos perdidos del juego, un mensaje de error de ATI, pero al menos se recupera del fallo y no se quedaba pillado el juego.
Si aquí hubiera acabado todo, pues bien, pero no, porque algunas veces metía el pantallazo de error y otras pasaba lo mismo de siempre, pillado.
Lo más sorprendente es que si después de quedarse colgado o de un pantallazo de error, volvía a jugar inmediatamente, no después de 10 minutos, sino inmediatamente ya no volvía a darse ningún error, al menos gracias a eso ya podía jugar más tranquilo después del error.
Pues aquí os he comentado los errores con la tarjeta de video, que por cierto a día de hoy sigo teniendo.